Guía

Cómo se construye una alarma de intrusión.

Una alarma de intrusión es una cadena donde cada eslabón tiene una tarea: del detector que descubre a la central receptora que actúa. Aquí repasamos las partes y cómo colaboran.

El modelo de protección

Tres capas de protección

Una instalación bien diseñada se construye por capas: cuanto más valiosos los bienes, más capas debe atravesar un intruso, y antes se detecta la intrusión.

Protección perimetral
Contactos magnéticos, detectores de rotura de cristal y de vibración en puertas, ventanas y fachada: alarman antes de que alguien esté dentro.
Protección volumétrica
Detectores PIR y de doble tecnología que vigilan salas y superficies: captan el movimiento sea cual sea la vía de entrada.
Protección puntual
Protección dirigida de valores concretos: cajas fuertes, salas de servidores, vitrinas o máquinas individuales.
Protección activa
Generadores de niebla, sirenas inferno y estroboscopios que interrumpen el robo en curso: el tiempo para robar desaparece.
La cadena

De la detección a la respuesta

Cada alarma sigue el mismo camino por el sistema, y cada paso debe estar dimensionado para que la cadena aguante.

1. El detector detecta
Un detector reacciona —protección perimetral, volumétrica o puntual— y envía la señal a la central.
2. La central evalúa
Según zonas, estado de armado y retardos, la central decide si el evento debe alarmar, y alimenta la instalación con batería de respaldo ante cortes.
3. Se activan los avisadores
Sirenas, flashes —y niebla si es necesario— se activan localmente para disuadir y señalizar.
4. El transmisor entrega
La transmisión supervisada por IP con GSM/4G como vía de respaldo envía el evento cifrado a la central receptora; un corte en el camino genera alarma por sí mismo.
5. La central receptora actúa
El operador sigue su plan de actuación: verifica, contacta con sus responsables y envía vigilantes o policía.
6. El evento queda documentado
Todo queda registrado: base para la investigación, el seguro y el trabajo sistemático de seguridad.
Los requisitos

Grados de alarma según SSF 130

Las aseguradoras suelen exigir un grado de alarma (1–4) según la actividad y los bienes. El grado lo determina todo: cobertura de detectores, protección antisabotaje, transmisión de alarma y quién puede instalar. Proyectamos para el grado correcto desde el inicio; como ingenieros certificados en alarmas de intrusión, garantizamos que la instalación supere también la inspección.

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