Diseñamos, instalamos y ponemos en marcha sistemas de alarma adaptados a las condiciones únicas de su edificio — con componentes certificados y entregas documentadas.
Solicitar presupuesto →
Cubrimos todo el ciclo de vida: análisis de necesidades, elección del sistema, ingeniería, instalación, puesta en marcha y entrega con documentación completa.
Estudiamos el edificio, el perfil de riesgo y sus requisitos antes de instalar nada. El sistema adecuado comienza con la comprensión adecuada.
Expediente de ingeniería completo con selección de componentes, planos de ubicación y documentación del sistema adaptada a su instalación.
Técnicos certificados instalan centrales, detectores, teclados, sirenas y transmisores de alarma según un plan aprobado.
El sistema se configura, prueba y verifica por completo. Recibe una presentación de las funciones y el manejo.
Se entrega documentación de explotación completa en la recepción aprobada de la instalación — planos, actas y resumen del sistema.
Servicio continuo, intervenciones de urgencia y controles programados. Seguimos siendo su socio mucho después de la puesta en marcha.
Elegimos los componentes según los requisitos de su edificio, no según lo más fácil de instalar. Haga clic en un componente para saber más.
Cómo se construye una alarma de intrusión Cómo elegir un sistema
La central es el cerebro del sistema: supervisa todas las zonas, alimenta detectores y teclados, gestiona la batería de respaldo ante cortes de corriente y se encarga de la transmisión de alarma a la central receptora. La elección de la central determina el grado de seguridad, la capacidad y las posibilidades de integración del sistema.
Los detectores PIR perciben el movimiento por radiación térmica; los detectores de doble tecnología añaden microondas para reducir falsas alarmas en entornos exigentes. El antienmascaramiento detecta intentos de ocultación, un requisito en los grados de alarma superiores.
Los contactos magnéticos avisan en cuanto se abre una puerta o ventana, antes incluso de que alguien esté dentro del local. Los detectores de rotura de cristal reconocen la frecuencia del vidrio al romperse y protegen superficies acristaladas donde los contactos no bastan.
Además de la detección de intrusión, la instalación puede vigilar el entorno operativo: detectores de humedad y temperatura protegen espacios sensibles, e interruptores de posición vigilan trampillas, puertas y maquinaria. Todo se comunica por la misma central y transmisión de alarma.
El teclado es su interfaz diaria con el sistema: armado, desarmado, estado y registro de eventos. Con lector de tarjetas o aplicación, el manejo se vincula a permisos personales en lugar de códigos compartidos.
Los dispositivos de alarma llaman la atención y disuaden in situ: desde sirenas interiores hasta sirenas exteriores combinadas con flash. La ubicación y el nivel sonoro se adaptan a la acústica del edificio y a los requisitos del grado de alarma.
El transmisor de alarma es el enlace con la central receptora: principalmente por IP, con GSM/4G como vía de respaldo supervisada. La transmisión va cifrada y se supervisa las 24 horas para detectar cualquier corte de inmediato.
Los generadores de niebla llenan el local de niebla impenetrable en segundos y hacen el robo prácticamente imposible. Las sirenas inferno y los estroboscopios hacen insoportable quedarse. Se usan como protección reforzada en entornos expuestos, siempre coordinados con el grado de alarma y los requisitos del seguro.
Contáctenos para un análisis de necesidades gratuito — sin compromiso.